
Como mencioné en uno de mis escritos anteriormente, la enfermedad había llegado a mi vida y había sacudido mi confianza en Dios en aquel momento. Luego de muchos años, ahora me encuentro en el 2026, llegó de repente a mi vida un nuevo diagnostico pero esta vez en uno de los momentos mejores de mi vida en el aspecto espiritual. Después de un tiempo de haber orado y pedido al Señor que dirigiera mis pasos en un ministerio para la mujer, mi cuerpo se enfermó. Todo comenzó con un inocente dolor de oído y los medicos me diagnostican con shingles o en español culebrilla pero solamente en mi oído, yo pensaba que esa condición solo se reflejaba en el abdomen o el cuello, pero si, en mi oído. Recibí los medicamentos de tratamiento pero no veía mejora en mi salud, el dolor seguía el malestar aun mas, todo iba de mal en peor pero yo oraba al Señor y le pedía por salud y fuerza todo el tiempo. Mi esposo no paraba de orar por mi todas las noches antes de dormir, nuestra fe nunca menguo. Cada día mi cuerpo se sentía mas decaído mi salud no mejoraba, llegue nuevamente a ver a mi doctor y seguía el mismo diagnóstico pero no cambiaba nada a mi favor. Segui en espera tomando mis medicamento orando y confiando que Dios haría un milagro en mi vida, pero mi cuerpo era otra historia, de regreso al hospital pero esta vez a sala de emergencias los medicos me hacen unos exámenes y me dan un nuevo diagnostico, RHS Ramsay Hunt Syndrome, mi reacción fue: Y ahora eso que es? nunca había escuchado de la condición y menos como afectaba a una persona. El medico me explico que es un tipo de parálisis facial que puede desfigurar el rostro. Cuando escuche eso fue cuando me sentí totalmente perdida y sin fe, si perdí la fe en un instante porque mi humanidad comenzó a manifestarse los porques, las dudas, le preguntaba al Sennor Padre tu sabes que estoy trabajando con un grupo de mujeres maravillosas que necesitan de mi respaldo mi atención y que va a suceder ahora con mi rostro? Como lo voy a hacer? llegue a mi casa destruida pero mi esposo lo único que me dijo fue: amor, vamos a orar para que Dios detenga ese virus en tu cuerpo y tu rostro no sufra los cambios de esa terrible condición. A todo esto el siempre oraba y me ungía con aceite reclamando las promesas de Dios y confiando en su amor. No pude trabajar por dos semanas y ahi comenzó el descanso obligatorio no por la enfermedad sino que Dios mismo comenzó a trabajar conmigo y a recordarme que yo estaba muy ocupada y sumergida en tantas cosas que ya no tenia tiempo para mi, para mi salud mental, tiempo con mi esposo y aunque mis hijos son adultos pero también se afecto mi tiempo como madre porque yo solo me desbordaba por cubrir a este grupo de mujeres que Dios había puesto en camino para ayudar. Cuando Dios hablo a mi vida mientras oraba pude comprender que me había descuidado y había descuidado todo y ese no era el plan de Dios. Doy gloria a Dios que el me protegió que esta condición afectara mi rostro bendito sea su Nombre hoy y siempre, este es un testimonio poderoso en mi vida. Cuando comencé a descansar de forma obligatoria Dios comenzó a enseñarme que todo en la vida aun el ministerio que el nos da para ser administrado debe ser manejado en orden y siempre teniendo en cuenta que el descanso es importante necesario y obligatorio. Jesus mismo descanso cuando estaba haciendo la Creación. En Genesis 2:2 dice: «Y acabo Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo». Dios desea que cuidemos de nuestro cuerpo, ya que es templo del Espiritu Santo. Aprendí a no dudar nunca mas de Dios y a cuidarme y tener un balance en la vida si quiero triunfar y Dios pueda agradarse de mi. Ahora no espero una enfermedad, ahora cuido mi cuerpo de forma diferente y continuo trabajando para la obra del Señor. Cuales eran mis cenizas? mi enfermedad, pero mi adoración siempre estuvo presente en mi frasco de alabastro. Mi corazón.
Bendiciones!









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